30 abril 2016

JEANS

Buenos días chicas, pues si la semana pasada os contaba que por mi ciudad no paraba de llover, tanto que os enseñé como bailar bajo la lluvia, parece que esta semana sí que ha empezado a llegar la primavera ¡por fin!
No sabéis las ganas que tengo de poder enseñaros nuevos outfits más primaverales. Esperemos que el tiempo se quede ya así. En esta ocasión he escogido un look de dos piezas. Los vaqueros siguen siendo una de las prendas más recurrentes en todos los armarios. Y es que a la hora de buscar comodidad y funcionalidad nada como unos jeans. Además ya sabéis que todas las chicas tenemos unos especiales en nuestro guardaropa. Ésos que te sientan mejor que ningún otro, los que parece que están hechos en exclusiva para ti, los que te hacen sentir más guapa y los que te dibujan una sonrisa cada vez que te los pones y te miras en el espejo. Parece mentira que en algo tan simple como unos vaqueros, quepan tantas sensaciones. Por eso, siempre he pensado que sin mis vaqueros favoritos, mi armario está vacío.

Esta vez opté por combinarlos con una blusa en colores crudos con pequeños toques burdeos. No sé para vosotras, pero para mí, las blusas son otro de esos básicos en el armario. Además, ésta me encanta porque el corte sienta muy bien y el detalle del lazo en el cuello le da un toque especial. Además hace que sea muy versátil. Con vaqueros es perfecta para las jornadas maratonianas en la ciudad, para un café informal con amigas o para una tarde de compras. Pero también la podréis combinar con unos pantalones de vestir, por ejemplo negros, o con una falda midi, lo que os dará la posibilidad de lucirla en eventos un poco más formales acompañado de vuestros tacones favoritos.

Finalmente completé mi look con unos botines, ya que el outfit era más informal. Le añadí mi bolso favorito, y es que es enorme así que me puedo llevar todo lo que necesito para todo el día sin ningún problema. Para completar este outfit añadí un sombrero en tono azul marino y las gafas de sol, que no pueden faltar.










Jeans: Levi´s
Blusa: Zara
Botines: Pinkie
Bolso: Parfois
Sombrero: Zara
Gafas: Ralph Lauren.

Y a vosotras, ¿con qué os gusta combinar vuestros jeans?

27 abril 2016

TOSTAS DE MINI HAMBURGUESAS DE POLLO

Buenos días chicas, ¿qué tal ha empezado vuestra semana? Espero que todo os vaya genial. Para animaros un poco hoy os dejo una mini receta. Es sencilla, rápida y está riquísima.

Ahora que empieza a legar el buen tiempo, apetecen comidas más sencilla, menos elaboradas y con más frutas o verduras. Muchas veces trasladamos la mesa al calor de la chimenea a las coloridas mesas en jardines y terrazas, y esto nos invita a comer más fresquito. Así que hoy os cuento la primera receta veraniega para el buen tiempo.


INGREDIENTES



  • Mini hamburguesas de pollo. La versión de pavo también es ideal.
  • Queso en lonchas.
  • Lechuga.
  • Tomate.
  • Setas.
  • Cebolla.
  • Huevo. En esta ocasión opté por la versión frita, pero todo está permitido, duro, escalfado...
  • Pan en rebanadas. También lo podréis sustituir por pan tostado o cualquier oro tipo de pan que os guste más.






MODO DE PREPARACIÓN
  1. Lo primero que haremos será freír las mini hamburguesas a vuestro gusto. Otra opción es cocinarlas al horno. Para ello pondréis las mini hamburguesas sobre un papel vegetal en el que previamente habréis extendido con una brocha un poco de aceite de oliva. Pintaréis con el aceite las dos caras de las hamburguesas y si queréis podéis añadir alguna especia como el orégano. Quedará riquísimas. Una vez esté cocinadas, reserváis.
  2. Mientras las hamburguesas se cocinan, partiréis la lechuga. Para este tipo de tostas lo más como es partirlo en tiras finitas. A continuación partiréis el tomate e daditos muy pequeños. Tened en cuenta el tamaño de vuestra rebanada de pan.
  3. Una vez tengáis las hamburguesas cocinadas, haréis las setas. Las podréis partir en tiras o cocinarlas enteras. En una sartén añadiréis un poco de aceite de oliva, las setas y un poco de sal. Reserváis. Tras cocinar las setas, haremos la cebolla. En esta ocasión partiremos la cebolla en juliana. Añadimos un poco de aceite y sal y rehogamos hasta que esté pochada.
  4. Partimos el queso en lochas a la medida de nuestra rebanada y freímos el huevo.
  5. Ya solo os queda monar vuestra tosta y sorprender a vuestros invitados.



Y ahora solo es queda sorprender a vuestros invitados y disfrutar del comienzo de una comida perfecta.

23 abril 2016

DANCING IN THE RAIN

Buenas tardes a todas. Después de la semana de celebración por el primer año del blog y de la saga un poquito más personal de la semana pasada para celebrarlo, hoy recuperamos la normalidad del blog de nuevo. Y para ello nada mejor que un post "dancing in the rain."
No sé en vuestras ciudades pero por la mía no para de llover, y no veáis las ganas infinitas que tengo de sol y de buen tiempo. Parece mentira que aún tenga que ponerme botas y abrigo de invierno y es que este año la primavera se resiste a llegar.  El miércoles pasado calló una tormenta horrible y no paró de llover en todo el día así que pensé que sería una buena idea hacer unas fotos para el blog.

Cuando planificas la semana con las fotos y los post te puedes encontrar con cosas como ésta. Toda la semana lloviendo así que nada de outfits con tirantes, ni con sandalias. Y ante esto no te queda otro remedio que improvisar. Y probablemente esto esté relacionado con la idea de bailar. Y sabéis que me encanta el sol, el buen tiempo, disfrutar de la ciudad comiéndome un helado... pero cuando llueve pues también hay que bailar. Y si no podemos ponernos sandalias de tacón pues cogemos un paraguas bonito y listo.

Yo soy del Norte, y como podéis imaginaros estoy mas que acostumbrada a la lluvia, quizá por eso bailo con ella. Y la verdad es que ahora que estoy lejos de mi ciudad natal agradezco de vez en cuando un día con mucha lluvia. Cuando era pequeña me encantaba escaparme de casa cuando llovía. Salir corriendo y empaparme. Correr por la playa. Escuchar los truenos al compás de las olas. Y ahora de estoy lejos y que encima no tengo playa intento reunir lo mejor de aquella sensación, las botas de agua (aún hoy no hay un charco que se me resista) y un paraguas bonito.

Como aditivo en los últimos años para los días grises, los labios rojos y es que son capaces de pintar hasta el más oscuro de los días. Porque cualquier ciudad también puede ser bonita cuando llueve si nosotros somos capaces de baila con la lluvia en sus calles.

Pinta los días de lluvia.

 Porque los paraguas también pueden se muy bonicos.




 Botas de agua para los charcos y calcetines altos son mi combinación favorita para la lluvia.
 Eso de que los labios rojos son un aditivo de los últimos años habría que preguntárselo a los pintalabios de mi madre.
Todas las ciudades con lluvia son bonitas si bailas en sus calles.

Espero que os haya gustado este post y nos vemos la semana que viene.

Pd: nunca dejéis de bailar con la lluvia.

16 abril 2016

EL EQUIPO "A LA HORA DEL TÉ"

Buenos días bonitos, ya sé que hoy os escribo un poco más tarde de lo habitual pero llevo repasando este post un buen rato. Probablemente sea el más bonito de los tres que he hecho para celebrar el primer año del blog, y por ello también está siendo el más complicado, y no solo de esta semana sino de todo el blog.

Ellos ahora mismo no saben nada, no tienen ni idea de qué es el post de este sábado, no saben que este cachito es para ellos, y ni siquiera sé si se van a enfadar conmigo aunque espero que no. Todo es una sorpresa, porque se lo merecen, y porque yo quiero celebrar este año con ellos. ¡Shhhhh!

Hay veces que transmitir ciertas emociones o sentimientos a través de las palabras es francamente complicado, y como amante de los libros envidio a todas esas personas que son capaces de hacerte sentir por medio de las letras. Ha sido un año difícil, en el que sacar adelante nuevas ideas semana tras semana no siempre ha sido sencillo, pero sin duda todo hubiese sido mucho peor si ellos no hubiesen estado a mi lado, detrás de cada uno de los proyectos. Por eso, creo que éste es el momento de agradecerles todo lo que han hecho no solo por mi proyecto sino también por mí.

Ya os conté el martes que este blog nació gracias a que tuve la enorme suerte de encontrarme con esa persona especial que necesitas para los proyectos especiales. Desde el  primer momento me mostró su apoyo y me supo entender en todo. ¡Menuda paciencia que tiene conmigo! Sin ella, mi faceta de bloggera no tendría sentido, ni orden, ni concierto. Me recuerda cada día lo que tengo que tengo que hacer, repasamos la agenda juntas entre cafés y té y es la principal responsable de las imágenes de los outfits que podéis ver. Mi agenda es exactamente igual que la suya y si no estuviese a mi lado mi vida sería un caos. Se conoce mi armario y cada metro cuadrado de mi casa mejor que yo ¡es increíble! Siempre sabe donde están mis cosas, lo que nos toca hacer cada día y donde tenemos que estar en cada momento. Eso es control y lo demás son tonterías. Así que por todo esto es mi apoyo fundamental. Y ahora os estaréis preguntando, ¿cómo es ese amor de amiga que tienes? Bien, pues, es así, un amor.

Sin duda eres lo mejor que me ha dado el blog y sin ti esto no tendría sentido. Millones de gracias por aguantarme, por estar a mi lado y por quererme un poquito.

Con ella empezó todo este sarao pero no fue la única en apuntarse. Poco tiempo después llegó él, Sergio. ¡Y bendita incorporación! Llegó para enseñarme a ver la moda desde otro punto de vista, con sus ideas locas, que hacían enloquecer a las mías, menuda explosión. Él solito se colgó el cartel de "asistente personal" y se hizo cargo del mail. Yo no me lo podía creer. Y no era capaz de entender que alguien, así porque sí, se ofreciese hacer algo de esa dimensión. Pero la verdad es que fue genial. Nos habíamos conocido tan solo hacía unos meses. Él era el amigo inseparable de esa chica tan mona que acabáis de ver y yo pues decidí quedármelos a los dos. Y sin duda fue la mejor decisión de todas. Tengo que confesaros que no recuerdo la primera vez que hablé con él, pero Cristina sí que se acuerda, y según ella fue genial. Así que si ella lo dice yo me lo creo. Y es que al día siguiente los dos le escribimos al mismo tiempo para saber si le habíamos caído bien al otro, y fue genial.

Podría haberos puesto una foto más bonita, con más definición y todo lo que vosotros queráis. Pero creo que ésta es la que mejor le define. Por el tiene estilo, y todos lo sabemos. Gracias por haberme dado la oportunidad de hacer este proyecto contigo.

Finalmente, unos meses más tarde se incorporó Sara. Ella es la mejor amiga que hice cuando cambié de ciudad. Las dos empezábamos una nueva aventura lejos de nuestra ciudad y nuestra familia y encontrarme con ella fue lo mejor de aquel año. Después de un curso entero viviendo pared con pared, en el mismo pasillo y compartiendo planes, todo se paró por un momento. Ella estaba estudiando un año fuera de España cuando yo abrí el blog. Mi visita estaba programada en a finales de Abril, y creo que por eso quise hacerlo todo tan rápido, quería enseñarle el proyecto empezado cuando fuese a verla. Después de un tren, un cercanías, una avión y otro tren conseguí reencontrarme con ella después de muchos meses sin vernos, y aún recuerdo su cara cuando se lo enseñé. Así que ella se incorporó en Septiembre y creo que se quedó con la mejor parte. Sin preguntar a nadie se autonombró "catadora oficial de las recetas A la hora del té.  Así que ahora ya sabéis quien come en mi casa con la excusa del blog. Pero yo estoy encantada de comer juntas para luego enseñaros las que ella llama "recetas supersónicas". Y es que creo que tampoco podría vivir sin ella.









Esta ciudad me dio la oportunidad de conocerte y nunca lo olvidaré. Estuvimos lejos un año pero nos juntamos tres días para hacer cosas geniales. Ojalá pueda tenerte cerquita de mí mucho tiempo.
























Creo que ahora podéis entender lo afortunad a que soy por tener a estas preciosidades a mí lado cada día. Ayudándome con todo. Espero que pueda seguir siendo así durante mucho tiempo. Y si alguno os lo estáis preguntando no. No los cambio, ni los vendo, ni los regalo. Son para mí y punto.